Dos modelos de memoria, verdad y justicia

Escribimos esto como estudiantes secundarios, como la nueva generación, la generación que vio desde el 2003 la transformación de la Patria, que vio como avanzó en el empoderamiento un pueblo que hasta ese entonces vivía bajo el control de grandes corporaciones, quienes se encargaban de delinear el futuro del país. Futuro que hoy vemos concretado, futuro que hoy construye el pueblo y no los más poderosos, futuro que Néstor y Cristina nos pusieron en las manos a los jóvenes, a los trabajadores, a los ancianos, a los niños.

Escribimos esto con la conmoción que nos genera habernos enterado en el día de ayer de tres hechos lamentables: por un lado, el ataque al Espacio para la Memoria en el Ex Centro Clandestino Mansión Seré, en Morón. La inscripción realizada en las paredes del lugar “el 22 se les termina el curro” más que inhibirnos, más que tirarnos para atrás, más que dudar, nos hace estar más convencidos que nunca que queremos seguir caminando hacia y por la Memoria, la Verdad y la Justicia; y eso sólo va a ser posible si acompañamos este 22 al proyecto político que le devolvió la dignidad a esas 30.000 vidas que la dictadura se robó. Porque, como dijo Cristina, de Videla, de Martínez de Hoz y de esos personajes nefastos la historia se va a olvidar, pero siempre habrá una persona en cualquier lugar del mundo que alce el pañuelo blanco, que se ponga una remera con la cara de alguno de esos compañeros que dejaron la vida por hacer de este un lugar mejor donde vivir.

Por otro lado y en sintonía con lo anterior, una nueva amenaza de bomba a la Ex ESMA. Frente a esto les decimos que este pueblo tiene memoria y no va a permitir que la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo sea amedrentada por quienes quisieran borrar de un plumazo todas las conquistas que hemos ido logrando en materia de derechos humanos, políticas que hoy son reconocidas como ejemplo en el mundo entero. No van a poder quitarnos la alegría de ver cómo dentro de las paredes que en los 70 palparon gritos, llantos y horror hoy se construye la memoria mediante actividades donde priman el amor, la palabra y la sonrisa.

Y por último no queremos dejar pasar el nefasto “chiste” que publicó en el día de ayer 20 de noviembre el periódico El Informe, en la localidad de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. En él se cuestiona que el emblema nacional que nos significa el pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo esté presente en los nuevos billetes de cien pesos, pero encontrándole una terrible relación con que cuando se cobra el sueldo son los primeros que “desaparecen”. ¿A alguien le parece un chiste la última dictadura cívico-militar? ¿A alguien le parece motivo de gracia el sufrimiento de una generación diezmada y de las generaciones siguientes castigadas por el macabro plan económico que acarreó ese gobierno de facto? A ningún argentino con amor por su tierra debe parecerle un chiste estas cosas.

Repudiamos enérgicamente los tres hechos, que no vienen más que a demostrarnos que nos encontramos en la vereda correcta: la del amor por nuestro pueblo y la defensa pacífica de nuestros ideales.

Con estos ejemplos vemos más que nunca los dos modelos de país que mañana se ponen en juego: un país que condene los actos de genocidas, que revalorice las luchas de las organizaciones de derechos humanos, un país que acompañe a la persona desde el momento de la concepción hasta su vejez, respaldándola con programas como la Asignación Universal por Hijo, el PROGRESAR, Jóvenes por más y mejor trabajo, el PROCREAR, las jubilaciones; o un país para pocos, un país donde prevalezca el odio y la mentira, el olvido y el silencio.

Hoy no somos indiferentes, no somos neutrales: defendemos los logros de este pueblo organizado que al grito de Nunca Más clama por seguir edificando una Patria más justa, más libre y más soberana.

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